Laura Esquivel, apasionada de verdad
No podemos comenzar nuestro análisis sin antes hablar de la autora. Escritora mexicana, nacida el 30 de septiembre de 1950. Cursó estudios de Educación, así como de Teatro y Creación Dramática. Se dedicó a la docencia y escribió obras de teatro infantil y guiones de cine.
No es fortuito que haya escrito una novela como la que comentamos en esta noche ya que declarándose una amante de la cocina nos muestra que el arte culinario no es simplemente una actividad cotidiana es una ceremonia, es la apreciación espiritual del cocinar con placer, pues parte del amor siempre está presente.
La novela obtuvo muy buenas críticas y un gran éxito de ventas, no por algo es el libro de ficción más vendido en México. En 1992, el actor y director de cine Alfonso Arau, su esposo en aquel entonces, realiza la película basada en la novela homónima, trabajo que le galardonó con el Premio Ariel, consiguiendo diez reconocimientos, incluyendo el de mejor película, mejor dirección y mejores interpretaciones masculina y femenina. Más tarde, para 1994, recibe el premio American Bookseller Book of the Year (ABBY) de Estados Unidos
entregado por 1era. vez a un escritor extranjero.
Laura Esquivel ha continuado escribiendo otras obras como La ley del amor (1995), Íntimas suculencias (1998), Estrellita marinera (1999), El libro de las emociones (2000), Tan veloz como el deseo (2001) y Malinche (2006). Su línea literaria se inscribe en narraciones y ensayos sobre “recetas” de amor, sobre la difícil situación pero promisoria de la mujer en el mundo actual, sobre la guerra de la conquista de Hernán Cortés ambientada en la ciudad de México. Sin embargo, para nuestro análisis partiremos de la novela que por su trascendencia social ha significado un fenómeno muy interesante dentro de la cultura mexicana. No hay amor más sincero que el amor a la cocina, argumento
Tita, una enamorada de la cocina está condenada a permanecer soltera, cuidando de su autoritaria madre hasta que ésta muera. Pero se enamora de Pedro quien, para estar cerca de ella, se casa con su hermana Rosaura.
Las recetas que Tita elabora siempre van acompañadas por la ausencia de Pedro, la ausencia del amor y la comprensión, encontrada únicamente en la cocinera del rancho, Nacha. Luego de idas y vueltas en su amor con Pedro, Tita se libera espiritualmente y es mandada por Mamá Elena a un asilo mental. En realidad va a parar a la casa de John Brown, el médico, quien se enamora de ella y le proporciona los cuidados necesarios para lograr esta libertad espiritual tan anhelada.
Posteriormente de un violento ataque por unos rebeldes al rancho, Mamá Elena se ve imposibilitada de caminar y Tita vuelve para cuidarla. Se reencuentra con los malos tratos, pero esta vez no la dominan. Al morir su madre, Tita se queda viviendo ahí con Pedro, Rosaura y la hija de ambos, Esperanza, a quien cuida y alimenta. Recibió una propuesta de matrimonio del Doctor Brown, pero la rechaza luego de ser “deshonrada” por Pedro y ante la sospecha de un embarazo, el cual sólo resulta un desarreglo en su ciclo menstrual.
Luego de muchos años, cuando Esperanza ha crecido, se produce la boda de ella con Alex, el hijo de John Brown y al terminar la celebración e irse lejos del hogar, Tita y Pedro finalmente se encuentran solos en la casa, pues Rosaura había fallecido un año atrás. Esa misma noche, sin las presiones de ser escuchados o encontrados, se disponen a hacer al fin el amor libremente. Fue tan grande esta emoción que Pedro muere en el acto, y Tita, al perder al amor de su vida, decide suicidarse.
Y hoy, ¿qué comemos?
Una manifestación del arte y de la cultura es la cocina en México. Ninguna región carece de tradición culinaria, presente desde sencillos guisos diarios hasta complejos y elaborados platillos para celebraciones especiales.
La importancia de la cocina se recalca en el recorrido que vamos haciendo por la novela, lo cual nos permite verificar tradiciones como la variedad en la manera de preparar sardinas, pasteles, codornices, mole, chorizo, caldos, frijoles, chocolate, y hasta cerillos. Sin embargo aunque pareciera común este enlistado, no podemos deslindar de nuestra historia el aspecto mágico de las narraciones acompañadas de olores y sabores descritos en doce platillos.
El texto es buen ejemplo del realismo mágico gracias a que la realidad narrativa se funde con elementos fantásticos y fabulosos.
Realismo mágico, puente entre el mundo manifiesto y el latente
Durante las últimas décadas la novela ha experimentado en Hispanoamérica un auge extraordinario. Las causas de todo ello obedecen a una serie de condiciones de tipo político, social y cultural que se desarrollaron fuertemente en las décadas del '60 y '70, producto de las diferencias entre dos visiones que convivían en ese momento: la cultura de la tecnología y la cultura de la superstición, pero desde 1955 se ha usado el término “realismo mágico” con creciente frecuencia para describir la narrativa latinoamericana.
El realismo mágico surge en el mundo de las vanguardias europeas de los años veinte. El alemán Franz Roh lo acuñó y años después Arturo Úslar y Alejo Carpentier actualizarían estos términos en América, Carpentier propuso una nueva forma de narrar. En el prólogo de su obra El reino de este mundo (1949) parte de una premisa fundamental: “para admitir lo maravilloso es necesario la fe; las creencias son las que cambian el mundo”; así, esta corriente ostenta lo maravilloso como algo cotidiano y la magia como parte de la vida.
Entre sus principales exponentes están el guatemalteco Miguel Ángel Asturias y el colombiano Gabriel García Márquez, ambos galardonados con el Premio Nobel de Literatura, aunque muchos aclaman como padres del realismo mágico a Juan Rulfo con Pedro Paramo, Pablo Neruda; y bueno, no podemos dejar de mencionar a Laura Esquivel con Como agua para chocolate.
El más poderoso hechizo para ser amado es amar
El realismo mágico, por lo tanto presenta un interés en mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común como sucede a lo largo de la historia con cada una de los “hechizos” que Tita en la cocina era capaz de formular reflejando sus estados de ánimo y contagiar a todo el que comiera de sus guisos. Revisemos:
1er. hechizo: tristeza
“Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica, y ya no puede parar” (pág. 13)
Sucede cuando al preparar el pastel de bodas de Rosaura y Pedro fue tal su tristeza y repulsión que al momento de probarlo todo los invitados sintieron gran aflicción que hasta Mama Elena derramó una lágrima en añoranza por el verdadero amor.
2do. hechizo: deseo
“Parecía que el alimento que estaba ingiriendo producía en ella [Gertrudis] un efecto afrodisiaco, pues empezó a sentir que un intenso calor le invadía las piernas. Un cosquilleo en el centro de su cuerpo no la dejaba estar correctamente sentada en su silla” (pág. 57)
Cocinó un platillo con los pétalos de rosas que Pedro le había obsequiado, pero a la prohibición de Mamá Elena de conservarlas decide preparar codornices en pétalos de rosas y que por arte de magia al primer bocado entre Tita y Pedro experimentan una relación sexual casi platónica contagiando de ese deseo incontrolable a todos los invitados.
3er. hechizo: alegría
“Pedro y Roberto le pertenecían y ella no necesitaba nada más en la vida” (pág. 83)
Ahora el platillo era en honor al bautizo de su sobrino, que con verdadero entusiasmo se dispuso a preparar con un día de anterioridad. Entre todos los invitados ella era realmente la única molesta por la actitud de Mamá Elena, pero después de comer el mole, todos habían entrado en un estado de euforia que los hizo tener reacciones de alegría poco comunes. Reían y alborotaban como nunca lo habían hecho.
4to. hechizo: coraje
“Tita literalmente estaba como agua para chocolate. Se sentía de lo más irritable” (pág. 150)
Fue tan grande el enojo y la frustración de Tita sumado al hecho de que Pedro se negó a permitir el casamiento de Tita con John que logró un nuevo hechizo alimenticio: deseando que esas palabras se pudrieran en el fondo de las entrañas de Rosaura, Tita hizo que desde ese día su hermana sufriera constantes y pestilentes contracciones digestivas.
5to. hechizo: pasión
“Pedro rozaba tiernamente su mejilla con la de Tita, y ella sentía que la mano de Pedro en su cintura la quemaba como nunca” (pág. 229)
En la boda de Esperanza y el hijo de John Tita prepara chiles en nogada los cuales provocan entre los comensales, un enorme deseo de tener sexo con alguien por lo que con uno u otro pretexto y con miradas libidinosas se retiraron del festejo nupcial.
La cocina asume proporciones verdaderamente mágicas. Por lo tanto, la transformación de este lugar cotidiano, de los manjares-hechizos que se logran a través de las manos de Tita son la evidencia de la espiritualidad independiente manifestada con sus sentimientos y el interés por lo que le rodea.
Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida
La presencia del fuego dada por la explosión del fosforo nos obligan a pensar en destrucción, muerte y siguiendo la interpretación que el diccionario de símbolos ofrece al tratar el tema, muerte libera las penas y las preocupaciones, no es un fin en sí; abre el acceso al reino del espíritu, a la vida verdadera. En este sentido la muerte de Tita y Pedro es la puerta de la vida, libran del maleficio.
La gloria eres tú
Como comprobamos la autora habla de sensualidad, sexualidad, amor, pero al mismo nivel trata la libertad representada en el nacimiento de Esperanza, sobrina de Tita y Gloria, nuestra narradora.
Una Gloria que no llegó de la noche a la mañana pasó por cuatro generaciones. Mamá Elena, de formación rígida y autoritaria, con un amor prohibido y secretos tormentosos; sus tres hijas, de las cuales por la personalidad que las define no alcanzan el objetivo último. Mientras que Rosaura, la más preocupada por conservar las costumbres familiares, sigue al pie de la letra toda tradición sin cuestionamientos; Gertrudis, aunque libre y rebelde tiene que alejarse de las normas huyendo se su casa y así encontrar el camino; y Tita, nuestra heroína, mujer sometida a interminables peleas y abusos físicos por parte de su madre, es quien busca cambiar las cosas, transformarlo; sin embargo, son Esperanza y la sobrina nieta, Gloria quienes rompen definitivamente con el conjuro al vivir libremente fuera de gritos ahogados, anulaciones, enjuiciamientos, silencios y condenas.
Amar sin deseo es peor que comer sin hambre.
Gabriela Horta García.
Lic. Letras Hispánicas
Referencias:
Como agua para chocolate, Esquivel Laura, Ed. Booket, 2008, México,
D.F., pp. 238.
Historia verdadera del realismo mágico. Seymour Menton. Fondo de Cultura Económica, México, 1998, pp. 11-88.
El realismo mágico en la novela hispanoamericana. José Luis Sánchez Ferrer, Ed. Anaya, España, 1999, pp. 43 y 44.
http://es.wikipedia.org/wiki/Como_agua_para_chocolate_(novela)
http://www.monografias.com/trabajos16/agua-para-chocolate/agua-para-chocolate.shtml
Diccionario de los símbolos. Chevalier, Jean-Gheerbrant, Alain, Ed. Editorial: Herder, España, pp. 1625


No hay comentarios:
Publicar un comentario